Producto de una violación, niña de 11 años dio a luz en Coronel Oviedo

  • Según denuncia remitida a nuestro medio, la niña habría sido ultrajada por su propio padre, es oriunda de Curuguaty, tras el embarazo fue enviada a Yhú, en fecha 23 de enero dio a luz a un niño.
  • Sería de una comunidad indígena, el caso no despertó ningún tipo de interés de los organismos encargados de velar por los derechos elementales de la niña madre, ni siquiera existiría investigación fiscal.
  • Fue atendida en la Dirección de Servicios Integrales de la Niñez y Adolescencia del Hospital Regional, la jefa del servicio, Fátima Espínola, no comunicó del hecho a ninguna instancia, es más, la internó entre puérperas adultas, vulnerando su protección integral.
La niña madre de 11 años de edad, dio a luz a un bebé que resulta ser su hijo y hermano, producto del abuso perpetrado por su propio padre. //FotoIlustración

Se tuvo conocimiento de la situación, a través de la Consejería de la Niñez (CODENI) del municipio de Yhú, que habría atendido el caso en los últimos meses. Involucra a una niña de 11 años de edad, quien habría dado a luz el pasado 23 de enero, en el Hospital Regional de Coronel Oviedo.

De acuerdo a los datos arrimados a nuestro medio, la menor en cuestión, oriunda de una comunidad indígena de Curuguaty, habría sido ultrajada y abusada sexualmente por su propio padre biológico, en abril de 2018, cuando quedó embarazada.

Tras la materialización del hecho, la menor fue enviada por su familia hasta Yhú, donde fue acogida por sus familiares, ínterin transcurría el periodo de gestación, hasta que el 23 de enero, fue derivada hasta el Hospital Regional de Coronel Oviedo, donde fue asistida para dar a luz a su hijo varón, vía cesárea.

Fue atendida en la Dirección de Servicios Integrales para la Niñez y Adolescencia (DIRSINA), cuya responsable, Fátima Espínola, ordenó le sea asistida medicamente, más no bajo los protocolos de atención integral y salvaguarda del interés superior del niño, niña o adolescente, conforme lo establece expresamente la normativa vigente en dicha materia, Ley 1.680.

Fátima Espínola, enfermera, directora de la Dirección de Servicios Integrales para la Niñez y Adolescencia, de Coronel Oviedo. //Facebook

La niña, antes, durante y después de haber dado a luz, en todo momento compartió espacio físico y fue derivada a internación en la sala de maternidad del Hospital Regional, compartida con madres mayores de edad, vulnerándola en su derecho a la privacidad y que la misma no debe ser expuesta ni individualizada ni identificada, bajo ninguna circunstancia.

Así mismo, de acuerdo a la denuncia, la niña madre permaneció internada por espacio de dos semanas, en el sector de maternidad, sin que su caso haya sido derivado por Espínola, ante las instancias pertinentes, Ministerio de la Niñez, CODENI de Coronel Oviedo o Secretaría Departamental de Niñez y Adolescencia.

Según datos, la obstetra quien asistió el alumbramiento fue Edith Plaz, ante un equipo multidisciplinario, del cual participó un asistente fiscal del Ministerio Público.

En comunicación con Fátima Espínola, jefa del DIRSINA, en actitud evasiva, mencionó que no pudo precisar quién fue el funcionario de Fiscalía que asistió el parto; “Estaba un asistente fiscal, este tomó nota, pero no sé quién es su fiscal de la causa, yo cumplí con elevar un informe hasta la Quinta Región Sanitaria, Edith Plaz o la Dra Santos les pueden dar ese dato”, respondió escuetamente Espínola ante nuestra consulta.

No se cumplieron los protocolos
Zuzana Cáceres, secretaria departamental de Niñez y Adolescencia, consultada respecto a si fue comunicada del caso de la niña, respondió que recién a través de nuestra llamada se estaba enterando del caso, en tanto, explicó que debido al limitado ámbito de intervención que le habilita la normativa legal vigente en la materia, no puede asumir acciones concretas, empero, por la complejidad y sensibilidad de la situación, hubieran recurrido hasta su secretaría, de manera a articular acciones conjuntas, como en casos anteriores, donde sí le dieron participación.

“La ley establece que ante este tipo de circunstancias, una niña madre debe ser asistida bajo ciertos parámetros de acción que garanticen su resguardo, esto se saltó totalmente al internarla en el sector de adultos, debió ser aislada o derivada en un centro de acogida o albergue, me he informado que tras el alta médica, la derivaron al albergue de madres del Hospital Regional, entre adultas, que es donde actualmente estaría”; refirió Cáceres.

También hizo mención a que la niña inmediatamente debió ser apoyada o acompañada por el DIRSINA, de manera a que una investigación fiscal vele por la persecución penal y castigo al o los responsables, como también separada de ese ámbito de abuso; “No existiría ningún tipo de medida cautelar o alejamiento que hoy impida que la niña tenga contacto con su abusador, ni en el juzgado de la Niñez ni en la Defensoría, es aterradora su situación”, amplió la funcionaria departamental.

Por otro lado, ante la derivación mediática del caso hasta el Ministerio de la Niñez y Adolescencia, éstos aseguraron que articularán telefónicamente medidas de acción, con el Ministerio de la Defensa Pública y se buscará derivarla a un albergue transitorio.

La niña madre, de 11 años de edad, quien en enero pasado dio a luz a un bebé que viene a ser su propio hijo y hermano a la vez, permanece aún en el albergue de madres del Hospital Regional, en contacto continuo con toda la población hospitalaria.

En tanto, su abusador, su propio padre, estaría campante sin ser objeto de investigación fiscal alguna, resultado de la complicidad del sistema jurídico, de salud pública y hasta de una desidia imperante en la sociedad paraguaya.

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