Estampa de la extrema ineptitud municipal

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La incapacidad, o tal vez la complicidad, del propio intendente municipal de Coronel Oviedo, Eladio González Torres, queda en evidencia en esta imagen. Niños expuestos, en distintos rincones de la ciudad, a la ludopatía por falta de cumplimiento de las normas municipales establecidas para la explotación de tragamonedas, en la ciudad cuyas autoridades se jactan de ser “capital del patriotismo” y donde pontifican la cultura.

Cuatro niños “jugando” al tragamonedas, en una gomería de Coronel Oviedo // Néstor Castillo

La fresca tarde del domingo presentaba el paisaje más lamentable que Coronel Oviedo puede reflejar, producto de la ineptitud, falta de interés y complicidad de las autoridades municipales: Cuatro niños alimentando con monedas a máquinas de juegos de azar, instaladas en un local de lavado de coches y gomería en evidente estado ilegal e irregular, sobre la avenida Jaime San Just, a metros de la escuela Juan Ángel Benítez del barrio San Isidro.

A diferencia del informe oficial del intendente, Eladio González Torres, que afirma que en la ciudad existen solo cuatro locales que explotan comercialmente, un total de 60 máquinas tragamonedas; la realidad es otra y es evidenciada en cualquier quiosco, casa de bebidas, taller mecánico o gomería, incluso en viviendas particulares.

Normativas
La exposición de tragamonedas en las veredas de locales comerciales contraviene toda normativa expresada en la Ordenanza Municipal Nro. 032/2013. En este caso en particular el Artículo 6º: “… no podrán instalarse en locales ubicados a una distancia inferior a 300 metros de establecimientos educacionales […]”.

En el Artículo 7º se impone la responsabilidad al encargado del local comercial del control del no acceso a menores de 18 años a las máquinas tragamonedas. “Sin perjuicio de los controles que la Municipalidad ejerza a través de sus funcionarios e inspectores”.

Sanciones. Es este caso específico, en el barrio San Isidro, la municipalidad debería imponer una multa de 60 jornales mínimos (G. 4.710.300) y la cancelación de su Patente Comercial, más el lacrado y secuestro de las máquinas e instrucción de sumario, por parte del Juzgado de Faltas.

El inciso 1ro. del Artículo 11, establece una multa de hasta 20 jornales por concurrencia de menores al local. Por otra parte, el inciso 3ro. estipula una multa de hasta 10 jornales por no contar con un cartel visible de “Prohibido el uso por menores de 18 años de edad”.

Otra de las infracciones cometidas por este local, es la definida en el inciso 5to. del mismo Artículo 11: “Colocar las máquinas en lugares no autorizados por la Ordenanza Municipal”. La sanción es: “… debiendo ser secuestrada las máquinas, previa acta de intervención y su remisión a los depósitos municipales y comunicar al Ministerio Público para determinar su sanción penal”.

Una multa de 30 jornales está prevista en el inciso 6to. por no contar habilitación municipal para la explotación de Juegos de Azar.

1.000 tragamonedas
De acuerdo a datos brindados, para nuestro medio, del exintendente municipal, Edgar Olmedo; durante su administración había 250 máquinas tragamonedas registradas y habilitadas por la municipalidad.

Sin embargo, afirmó que para el mes de julio del 2016, ya habría unas 750 máquinas más en la ciudad, que estarían operando de manera ilegal e irregular.

Actualmente, la municipalidad de Coronel Oviedo, tiene registrado solo cuatro locales comerciales que cuentan con 60 tragamonedas en total.

Negocio familiar?
Es secreto a voces que uno de los hermanos de Eladio González Torres, es quien tiene “el cupo” para controlar el negocio irregular de las tragamonedas. De acuerdo a denuncias, presentadas a nuestra redacción, funcionarios de la Dirección Municipal de Industria y Comercio, son funcionales al hermano del intendente.

El modus operandi de uno de los González Torres, a través de los funcionarios municipales, es presionar amenazando con la incautación de las máquinas para luego establecer un monto de “coima” para dejarlo libre por un mes, según la denuncia.

Si el dueño del negocio no accede a pagar la “coima”, se incauta, sin acta de intervención y las máquinas son destinadas en las zonas rurales, a través de un tercero, manejado por el mismo hermano del intendente. De acuerdo a la denuncia, estos no son molestados por ningún inspector municipal.

“¿Tenés pruebas?”
Fue la respuesta del intendente Eladio González Torres, cuando fue consultado sobre “¿cómo asume el hecho de que se da a entender que, la inacción municipal para combatir la irregularidad de tragamonedas, se debería a que se trata de un negocio familiar?”.

Afirmó que se realizan controles aleatorios pero no pudo dar datos de cuántas incautaciones se realizaron y no supo responder a cuánto ascienden las multas por las infracciones. Por otra parte afirmó que él mismo tiene conocimiento de que funcionan tragamonedas cerca de locales educativos y religiosos “pero no podemos combatir, son demasiados”, admitió.

 

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